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m630 de julio de 2016, porunsaharalibre.org

Este sábado 30 de julio, el discurso del rey de Marruecos Mohamed VI, pronunciado con ocasión del 17 aniversario de la ascensión al trono, estaba claro, Marruecos no da el Sahara Occidental, y quiere unirse a la Unión Africana sin la presencia de la RASD ( República Democrática árabe saharaui).

Mohamed VI dejó un aviso a la comunidad internacional, diciendo que:
“La política exterior de nuestro país se basa en palabras y acciones, sea defender la causa del Sahara marroquí, la diversificación de las asociaciones o abordar las cuestiones y problemas internacionales actuales. Si algunos están tratando de hacer 2016 el año de la decisión, para Marruecos es el año de determinación con respecto a nuestra integridad territorial. “

En una clara alusión a la polémica con Ban-Ki Moon, y la expulsión del personal civil de la MINURSO continua: “Convencidos de que la nuestra es una causa justa, con firme determinación, nos hemos enfrentado a las declaraciones falaces y comportamiento irresponsable relacionados con el tema de la gestión Sahara marroquí y tomadas las medidas necesarias, dictadas por las circunstancias, para poner fin a estas desviaciones graves. Vamos a seguir defendiendo nuestros derechos y tomar las medidas necesarias para combatir las desviaciones futuras. No vamos a ceder a ninguna presión o cualquier intento de chantajear a la sagrada causa de todos los marroquíes “.

Esta declaración clasifica a la cuestión del Sahara Occidental, causa nacional y sagrada, reafirma que Marruecos no cederá a la presión internacional.

Sabiendo que la funcionalidad de la MINURSO esta comprometida una vez que sólo 25 de los 73 funcionarios expulsados se les permitió regresar, y que en la reunión del pasao día 27 de julio del Consejo de Seguridad no fue capaz de emitir una agenda clara para el retorno de los funcionarios del contingente, así como un malestar evidente entre los miembros del consejo sobre esta cuestión que divide a los miembros permanentes de un conjunto de miembros no permanentes, está claro que los próximos meses no serán fáciles y que la controversia está lejos de que se termine contrariamente a lo que dijo el embajador de Marruecos ante la ONU, Omar Hilal que afirmó que la crisis entre las Naciones Unidas y Marruecos había llegado a su fin.
El rey Mohamed VI también advirtió de la necesidad constante de vigilar y combatir, aquellos a los que califica como “enemigos de Marruecos” que acusa de efectuar maniobras y conspiraciones.

En cuanto a la Unión Africana, Mohamed VI dijo que durante la 27ª Cumbre de la UA Marruecos anunció la decisión de volver a su familia institucional africana.

Sin embargo, reiteró que: “Esta decisión no significa, por supuesto, que Marruecos va a renunciar a sus derechos legítimos o para reconocer una pseudo-entidad que carece de los elementos básicos de la soberanía que fue impuesta a la Unión Africana, en flagrante violación de la letra de esta última “. en referencia a la RASD.

Mohammed VI no dice que quería volver a la Unión Africana, organismo del que no ha sido nunca miembro, ya que abandono la Organización de la Unión Africana en los años 80, en protesta por la presencia de la RASD. Cuando se disolvió la OUA y esta fue reemplazada por la UA, la RASD fue uno de los miembros fundadores, pero Marruecos nunca se convirtió en miembro.

El rey invasor y colonialista dice por eso qué quiere volver a la familia institucional africana y no a la Unión Africana.

La agenda de Marruecos sigue por lo tanto igual, y no hay un cambio de actitud hacia la cuestión del Sáhara Occidental. Mohamed VI no puede permitirse el lujo de renunciar a los territorios ocupados por la fuerza, que sustenta gran parte de la economía marroquí, que se enfrenta a serias dificultades y que ni la inyección financiera de Estados Unidos, a través diversos programas de “ayuda al desarrollo y derechos humanos”, puede llenar.