Brahim Ghali, con armas o diplomacia, un presidente siempre dispuesto a la lucha

 Brahim Ghali, en su discurso inaugural como presidente de la República Árabe Saharaui Democrática en julio el año 2016


Brahim Ghali, en su discurso inaugural como presidente de la República Árabe Saharaui Democrática en julio de 2016

Fuente: Parallakis / Por Baby Siqueira Abrão y Marcos Tenorio [*]

Traduccion: Mohamed Zrug [**] y porunsaharalibre.org

En su primera entrevista exclusiva a un país extranjero, Brahim Ghali, presidente electo de la República Árabe Saharaui Democrática en julio de 2016, habla de los proyectos de su gobierno y la apuesta por una solución negociada para la libertad del Sahara Occidental, ocupado en la actualidad por Marruecos. La lucha armada se encuentra todavía en el punto de mira.

El nombre de Brahim Ghali se entrelaza con la lucha por la liberación del Sahara Occidental. Elegido presidente de la República Árabe Saharaui Democrática (RASD) en julio de 2016, con casi el 94% de los votos, se enfrenta a problemas muy difíciles. En su discurso de toma de posesión y en esta entrevista exclusiva, Ghali propone buscar una solución negociada para poner fin a la ocupación de su país, pero sin renunciar, si es necesario, a la lucha amada – como establece el derecho internacional en la lucha de los pueblos ocupados contra las potencias ocupantes.

Recientemente se vio obligado a enviar tropas y vehículos blindados a la región de El Guergarat, zona liberada del Sahara Occidental -franja de tierra recuperada por el Ejército del Pueblo Saharaui, el brazo armado del Frente Polisario, en la guerra cuyo cese al fuego fue firmado en 1991. Allí, el 14 de agosto de 2016, el ejército marroquí comenzó la construcción de un camino de 3.8 km, violando el alto el fuego.

Las Naciones Unidas, además de omitir esta cuestión también demostró estar dispuesto a completar el asfaltado de la obra de la carretera paralizado por las fuerzas militares de la RASD poco después de iniciadas. “Cualquier movimiento inadecuado puede llevar a la guerra”, dijo una alta fuente del Frente Polisario. Tomado en 1884 por España y desde mediados de la década de 1970 por Mauritania y Marruecos, en una negociación ilegítima conocida como el Tratado de Madrid, el Sahara Occidental es ahora el único país de África bajo la colonización.

Brahim Ghali pasó la mayor parte de sus 67 años luchando contra los ocupantes del país donde nació. Utilizó los conocimientos adquiridos en la formación de tropas nómadas organizadas por España para fundar en 1969, con dos héroes saharauis fallecidos, Mohamed Abdelaziz y Mohamed Bassiri, el movimiento de liberación que cuatro años más tarde se convertiría en el Frente Polisario. Ghali fue su primer secretario general.

También fue uno de los líderes de la Intifada de Zemla, contra la colonización española, brote de la lucha armada por la independencia del Sahara Occidental, en 1970. En 1973, Ghali comandó el primer ataque contra las tropas de la colonización en El Janga. En 1974, se separó de la Secretaría General para dirigir el Ejército de Liberación Popular del pueblo saharaui, el brazo armado del Polisario que ganó la guerra contra los colonizadores españoles. En 1976, formó parte del grupo que proclamó en el exilio, la República Árabe Saharaui Democrática, con Abdelaziz como presidente.

La represalia de Marruecos llegó en la forma de un ataque aéreo contra la población civil saharaui, en parte, diezmada por las bombas de napalm y de fragmentación. Decenas de miles de sobrevivientes huyeron a la ciudad de Tinduf, en el desierto de Argelia, donde construyeron los campos de refugiados existentes en la actualidad. Ghali continuó la lucha: fue ministro de Defensa hasta 1989, cuando empezó a dirigir la II Región Militar, uno de los más importantes de la RASD.

Las acciones del Ejército Popular de Liberación, comandados por Ghali, fueron responsables de la expulsión de los colonos españoles y mauritanos. Ahora envuelto en negociaciones diplomáticas con la ONU – que en 1965 recomendó la descolonización del Sahara Occidental y en 1991 constituyó la MINURSO, la misión con el objetivo de organizar un referéndum en 1992, aún no realizado, para que los saharauis votaran el final de la ocupación de su tierra – también busca aumentar el número de países que han reconocido la RASD (actualmente 84) y continuar la campaña internacional de boicot a los productos marroquíes derivados de la ocupación y explotación de los recursos naturales del Sahara occidental.

Brasil aún no ha reconocido a la República Árabe Saharaui Democrática, a pesar de que la Cámara de Representantes ha aprobado, a finales de 2014, una recomendación al gobierno, firmada por todos los partidos, para que el país reconozca a la RASD como Estado poseedor del legitimo derecho a la soberanía, a la autodeterminación y al ingreso pleno de las Naciones Unidas. En la primera mitad del 2016 el Senado solicitó explicaciones del Gobierno sobre su posición sobre la resolución del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas en relación con la MINURSO, especialmente en lo que se refiere a la asignación de competencias en la vigilancia de la aplicación de los derechos humanos en la región; sobre el proceso de emancipación política del Sahara Occidental; sobre el establecimiento de las relaciones diplomáticas entre Brasil y la RASD y la instalación de la oficina de representación del Sahara Occidental en Brasilia; y en relación a la ayuda humanitaria a los refugiados saharauis.

Incluso con el reconocimiento de la RASD aún no decidido por Brasil, Brahim Ghali no dudó en dar su primera entrevista exclusiva a dos activistas brasileños. Léala a continuación.

Marruecos ha aceptado el retorno de la MINURSO. Ante todo lo sucedido hasta ahora, ¿S.E. acredita que esa misión de la ONU será capaz de organizar el referéndum?

BG. La responsabilidad de la MINURSO emana de la resolución del Consejo de Seguridad de la ONU 691 de abril de 1991.  Es, por lo tanto, una herramienta creada por mandato de las Naciones Unidas, la cual le asignó un objetivo bien específico, consistente en la organización de un referéndum de autodeterminación en el Sahara Occidental. La pregunta continua siendo, si el Consejo de Seguridad dispone de la autoridad suficiente como para organizar dicho referéndum. Si se parte de la responsabilidad de las Naciones Unidas en las cuestiones de descolonización y de su experiencia en casos idénticos como los de Namibia y Timor del Este, la respuesta es sin lugar a dudas sí.

Si el referéndum se celebra, S.E. ¿cree que Marruecos cumplirá la ley y procederá a la desocupación?

BG. Si se organiza un referéndum en el cual el pueblo saharaui pueda ejercer su derecho a la autodeterminación en condiciones de imparcialidad, libertad y democracia apropiados, a las partes en conflicto- Frente Polisario y Marruecos- no les corresponde reacción distinta, que obedecer los resultados de las urnas, cuales quiera que estas fueren. En ese sentido no ha lugar a las dudas; cada parte tiene la obligación de asumir plenamente sus responsabilidades y en primer término, el consejo de Seguridad, en la medida que es el garante del cumplimiento de la legalidad internacional.

Marruecos presentó solicitud de reintegración a la Unión Africana, a pesar de incumplir los preceptos de respecto a los derechos de los saharauis, que la hayan apartado de la UA, 32 años atrás. ¿Qué piensa S.E. sobre ello?

BG. El reciente movimiento marroquí en dirección a la Unión africana, no es más, que mera maniobra que en vano persigue alcanzar diversos objetivos. Primero, el pretender encubrir su patente crisis con la comunidad internacional, en especial con las Naciones Unidas, la Unión Africana y la Unión Europea. Segundo, intentar desviar infructuosamente la atención de la opinión pública marroquí, de la grave crisis política, social y económica que padece ese país y por último- y resulta en una finalidad grave motivada en propósitos y en financiación de terceros países suficientemente conocidos-  intentar, quebrar la cohesión de la Unión Africana y menoscabar su determinación, en hacer frente a los planes neocoloniales y por continuar defendiendo,  los valores de libertad, autodeterminación, anticolonialismo, desarrollo y paz de sus naciones.

¿Cómo han vivido los saharauis, económicamente hasta ahora? ¿De qué países e instituciones proviene la ayuda exterior? ¿Es suficiente? ¿Ayuda a generar empleos? ¿Cuál sería el valor necesario para que los saharauis tuvieron una vida sin dificultades?

BG. No se puede abordar la situación socio económica de los saharauis, al margen de la grave situación política y legal generada como consecuencia de la ilegal ocupación marroquí al Sahara Occidental.  Es una situación de profundas carencias. Los refugiados sobreviven gracias a las ayudas humanitarias, que en ningún momento han sido suficientes, sino fuera por la enorme determinación y voluntad inquebrantable de nuestro pueblo en torno a la legitimidad de sus aspiraciones en la libertad e independencia. Los saharauis en los territorios ocupados viven una situación social y económica lamentable, que es producto de una política sistemática del ocupante marroquí, consistente en la marginación, la persecución y la discriminación. Es comprensible pues, entender que la solución a estos problemas radica, en que una vez recuperada de forma plena la soberanía sobre nuestro territorio, los saharauis recuperarán a su vez, el pleno control y disfrute sobre sus recursos naturales, que a día de hoy, continúan siendo ilegalmente explotados por la potencia ocupante marroquí.

¿Su gobierno ya tiene proyectos de cómo haría la transición económica, política y poblacional en caso de la desocupación del Sahara Occidental? ¿cuáles son esos proyectos?

BG. Durante más de 40 años de existencia de la República Saharauis y a pesar de la situación de éxodo y  ocupación, los saharauis fueron capaces de generar una experiencia muy peculiar en el mundo, consistente en haber creado en circunstancias difíciles,  bases e instituciones para su país, incluido el control y gestión de los escasos recursos, a través de métodos democráticos y civilizados; y por medio de planes y leyes que son regulados por el gobierno y el parlamento. Quienes hayan tenido la oportunidad de acercarse a nuestra experiencia, han testimoniado la viabilidad institucional del Estado Saharaui y el normal funcionamiento de sus poderes legislativo, judicial y ejecutivo, y observado nuestra capacidad en establecer planes en los dominios políticos, económicos, sociales y culturales. Está pendiente recuperar de forma plena parte de nuestra soberanía usurpada.  Esta es nuestra convicción.

¿Cuáles son las necesidades fundamentales del pueblo saharaui en cada parte del país – Sahara, Zona Liberada y Campos de Refugiados en Argelia – que su gobierno intentará solucionar?

BG. La situación del pueblo saharaui no se difiere de la de otros pueblos especialmente los recién independizados. No obstante, disponemos de una exitosa experiencia en formar e investir en los recursos humanos. Haremos énfasis en especiales aspectos, entre los cuales se encuentran los servicios, las infra estructuras, las redes de agua, carreteras, electricidad; la gestión de los recursos económicos y la cooperación internacional, entre otros.

¿Cuáles son los planos de su gobierno para la nación como un todo? Y en particular para la educación y la salud. ¿Piensan pedirle ayuda a Cuba, que envía sus médicos a las partes del mundo donde haya necesidad?

BG. La lectura a la Constitución de la República Saharaui, permite definir los principales rasgos de nuestra política cara al futuro. Destacaría la responsabilidad que sume el Estado Saharaui en satisfacer las necesidades básicas y los servicios elementales para todos sus ciudadanos, en base a aquellos estudios que nos indican cuales serían las prioridades.  Evidentemente la salud y la educación seguirán formando en el futuro como los son en la actualidad, una prioridad de primer orden, ampliando por su puesto su carácter de mayor universalidad y mejor calidad. Estamos abiertos al intercambio de experiencias con todos los países. Es de mérito subrayar que nuestra experiencia con la Hermana República de Cuba nos merece una evaluación y estudio más profundos, una vez lograda nuestra plena independencia, con el fin de consolidarla todavía más. Será un honor poder seguir intercambiando experiencias y conocimiento en varios de los dominios, en especial en el campo de la educación y la salud con esta gran nación, que ha escrito y escribe, las más bellas páginas de solidaridad y colaboración desinteresada a nuestra humanidad, en particular, en beneficio de aquellos pueblos sometidos y de mayor carencias.

S. E. en su discurso en el XV Congreso, subrayo la necesidad de programas para jóvenes y mujeres. ¿Qué programas S. E. planea ejecutar en relación a esos dos importantes sectores de la población? ¿Educación? ¿Formación técnica para obtener empleos?

BG. La revolución saharaui se ha caracterizado siempre por el rol vanguardista de la mujer en la batalla por la liberación en todas sus facetas, en especial, en la gestión de vitales áreas como la administración, la salud y la educación. También ha abierto para las mujeres importantes espacios de participación política y de asunción de puestos de responsabilidad nacional. Los jóvenes por su parte vienen desempeñado una función esencial desde los inicios de la lucha. Fueron jóvenes, quienes desencadenaron la lucha revolucionario en contra de la presencia colonial y dirigieron, el complejo periodo de construcción y formación iniciales. Estamos orgullosos porque nuestra juventud no sólo está presente en todas las instituciones del Estado Saharaui sino que, a día de hoy,  haya adquirido mayores niveles culturales, de conocimiento y de conciencia nacional. El Estado Saharaui independiente, se afianzará sobre la base de las conquistas y del emprendimiento, de estos dos sectores vitales para el desarrollo y bienestar de cualquier sociedad.

S. E. también habló del entrenamiento de los jóvenes combatientes y del fortalecimiento del Ejército Popular de Liberación Saharaui, más allá de la diversificación de los programas de formación y entrenamiento militar especializados, con el fin de preparar las nuevas generaciones. ¿Eso significa que S. E. prepara la nación para la lucha armada, en el caso que fracasen las negociaciones diplomáticas?

BG. El fortalecimiento de las capacidades de nuestro ejército es una labor permanente en el tiempo y no obedece a elementos circunstanciales; ello incluye su formación continuada y la incorporación de nuevas capacidades juveniles y científicas.  La atención a nuestro ejército es determinante no solo, para la continuidad de la lucha de liberación, sino también para la protección de la soberanía e independencia nacionales de nuestro país y de nuestra región.  En lo que concierne al retorno a la lucha armada, no se trata de un farol ni es mero instrumento de amenaza; porque es, ante todo, mientras persista la ocupación ilegal marroquí a nuestro territorio, un deber nacional y un derecho consagrado. La parte saharaui ha demostrado su sincera voluntad en alcanzar una solución pacífica que garantice el inalienable derecho del pueblo saharaui a la autodeterminación e independencia. Es un derecho legítimo que les asiste a los pueblos bajo sometimiento colonial, tal como establecen las resoluciones de las Naciones Unidad. Con todo ello, la decisión de recurrir a la guerra, jamás ha sido una decisión saharaui. La guerra se nos impuso como consecuencia de la agresión y posterior  ocupación militar a nuestro territorio. El pueblo saharaui es un pueblo pacífico, pero no claudicaremos si tenemos que retomar la lucha armada, para recuperar nuestros derechos usurpados.  Deseamos que las Naciones Unidas logren definitivamente poner fin  a la injusticia en el Sahara Occidental, con la organización de un referéndum justo, libre y transparente que entierre el último vestigio de colonialismo en áfrica.

Los jóvenes, sobre todo, defienden la lucha armada para expulsar los marroquís. ¿Cómo S. E. evalúa esa disposición?

BG. El sentimiento de impotencia e inconformidad creciente, no es exclusivo tan solo a los sectores juveniles, es general y es producto de la incapacidad de las Naciones Unidas en no poder llevar a término sus compromisos de organizar el referéndum de autodeterminación, a lo largo de 25 años, ante la política de intransigencia, ejercida por marruecos, protegido por Francia, un miembro permanente del Consejo de Seguridad. El pueblo saharaui en su totalidad, está en entera disposición de defender sus derechos en la libertad y la independencia, a través de todos los medios legítimos, incluyendo la lucha armada. La comunidad internacional le corresponde asumir su responsabilidad, imponer la supremacía de la legalidad y evitarle a la región las consecuencias de la guerra y la inestabilidad.

¿S. E. intentará viajar a los países que aún no reconocieron a la RASD para obtener apoyos? ¿S. E. tiene la intención de visitar los países árabes para que ellos pasen a apoyar la RASD? ¿O en su opinión estos son casos perdidos?

BG. Aunar mayor apoyo a la justa causa del pueblo saharaui en el mundo y obtener mayor reconocimiento a la república saharaui, incluido a nivel de las Naciones Unidas, es una constante del trabajo diplomático saharaui. Y a pesar que un número de gobernantes árabes, simpatiza con las tesis expansionistas marroquíes, por motivos puramente espurios, mantenemos la esperanza en que nuestros hermanos árabes y marroquíes, rectifiquen dicha actitud y ayuden al pueblo saharaui, a recuperar su plena soberanía sobre su territorio.

¿El gobierno y el Frente Polisario planean hacer alguna campaña como el BDS palestino, solicitando a la sociedad civil internacional el boicot a los productos marroquís y a las compañías que hacen negocios con Marruecos?

BG. Se ha emprendido una Campaña nacional e internacional para poner fin a las operaciones de expolio de los recursos naturales saharauis. La demanda de boicotear todos los productos procedentes del Sahara Occidental ocupado; la cancelación de los acuerdos suscritos entre la potencia ocupantes y las multinacionales extranjeras, son parte esencial de dicha Campaña. La decisión del Tribunal de Justicia Europeo tomada en diciembre pasado, consistente en cancelar la importación de productos agrícolas y derivados pesqueros,  procedentes del Sahara Occidental ocupado, es en sí un avance de alta importancia.

En cuanto a los recursos naturales del país, en especial el petróleo, en este momento controlados por Marruecos, ¿pueden dificultar la desocupación? ¿Qué medidas S. E. intenta tomar para que las negociaciones de estos recursos se queden en las manos de la RASD?

BG. Exigimos a las Naciones Unidas y a la comunidad internacional redoblar los esfuerzos y a ejercer las presiones suficientes, para proteger los recursos naturales saharauis del expolio marroquí. Este es un objetivo primordial apoyado en los esfuerzos nacionales e internacionales que desembocan en la retirada de acuerdos entre empresas internacionales y la potencia ocupante. La República Saharaui aprobó la ley de explotación mineral y suscribió acuerdos con varias empresas especializadas en el dominio del petróleo, gas y otros minerales, en un marco de transparencia y de estricta conformidad con lo que establece la legalidad internacional, con previsiones inmediatas y de futuros.

Esta es una cuestión abierta. S. E. puede usar este espacio para hablar de otras cuestiones importantes para la RASD que no fueron abordadas por nosotros.

BG. El pueblo saharaui es una sociedad noble, tolerante, abierta al resto de culturas y civilizaciones. A pesar de los sufrimientos de medio siglo de colonialismo, ocupación y de agresiones, jamás hemos reservado rencor o resquemor alguno, hacia el hermano pueblo marroquí. El pueblo marroquí es inocente de toda culpa en relación a la guerra de destrucción emprendida por parte del régimen expansionista de su país, en contra no solo del pueblo saharaui, sino contra otros pueblos de la región. Pero sí le atribuiremos parte de la responsabilidad, en tanto que hermanos y vecinos, si declina su deber en aportar al término del sufrimientos de su hermano pueblo saharaui.

Tras el largo periodo de aguerrida resistencia de este pequeño y pacífico pueblo saharaui y su determinación en arrebatar sus derechos, ha llegado la hora para que el pueblo y gobierno marroquíes,  tomen conciencia, de que la paz y la estabilidad solo serán alcanzables, por medio del restricto respeto a la legalidad internacional y permitir al pueblo saharaui elegir su destino de forma libre y democrática. El tiempo de las políticas de integración por la fuerza bruta está superado. Hallarán en el pueblo saharaui siempre, un amigo y un hermano leal, generoso y capaz de convivir con el resto de las naciones hermanas de la región, en un marco de respeto y dialogo mutuo.


[*] Baby Siqueira Abrão, periodista especializado en política internacional, estudia el sionismo y la cuestión palestina durante nueve años y fue corresponsal del periódico Brasil, hecho en Oriente Medio. Marcos Tenorio, historiador, es especialista en relaciones internacionales. Ambos son activistas de la lucha anti-colonial y la libre determinación de los pueblos.
[**] Mohamed Zrug, es Delegado del Frente Polisario en Brasil
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