Continúan las protestas en Nueva Zelanda contra los ‘fosfatos de sangre’

PUSL.- Desde agosto de este año, activistas de Nueva Zelanda han protestado constantemente contra la importación de fosfatos originarios del Sáhara Occidental y vendidos ilegalmente por Marruecos.

Hoy, la organización “Climate Justice Taranaki” ha cerrado la puerta de la fábrica de fertilizantes Ravensdown, al bloquear los camiones, debido a las conexiones de la compañía con muchos problemas ambientales y sociales, siendo el cambio climático el número uno.

“Cerramos la puerta aquí en Ravensdown hoy para resaltar el hecho de que esta compañía tal como está, debe estar cerrada …El fertilizante Ravensdown se deriva del gas, el combustible fósil y los ‘fosfatos de sangre’ tomados del Sáhara Occidental bajo ocupación militar. Cuando se usa, el fertilizante emite óxido nitroso, que es un gas de efecto invernadero 400 veces peor que el dióxido de carbono.”

“La población saharaui soporta el peso de la invasión militar de Marruecos para robar los fosfatos que ahora se venden solo a las compañías “Balance” y “Ravensdown” en Nueva Zelanda, ya que todos los demás países lo han prohibido”. Según declaraciones de esta ONG.

El 5 de septiembre, un grupo de manifestantes bloqueó un camino para evitar la salida de la fabrica de fertilizantes Ravensdown de Dunedin.

Environmental Justice Ōtepoti, un grupo comunitario sin fines de lucro de Nueva Zelanda, se reunió en Moller Park, Ravensbourne, para protestar por la llegada del Amoy Dream, un barco que transporta fertilizantes del disputado territorio del Sahara Occidental, que Marruecos ocupa ilegalmente.

El parque es propiedad de Ravensdown y una carretera que lo circunda es utilizado por los camiones que transportan el producto de la compañía.

El grupo está etiquetando el producto a bordo del Amoy Dream como “fosfato de sangre”.

Los manifestantes se reunieron cerca de los muelles pero no pudieron acercarse al barco, “Amoy Dream”. Erigieron una pancarta en un puente que daba al puerto.

Clare Butler dijo que el fertilizante había sido “robado” del Sáhara Occidental “ocupado ilegalmente”.

“Cuando me enteré de las atrocidades … me avergonzaba ser neozelandés. Por eso estoy aquí hoy para defender lo que es correcto, como debería hacer un verdadero neozelandés”.

Los manifestantes denunciaron que Estados Unidos, Canadá, Sudáfrica y Australia habían dejado de comprar fosfatos al Sáhara Occidental.

El año pasado, un barco que transportaba fosfatos con destino a Nueva Zelanda fue arrestado en Sudáfrica tras un fallo judicial.

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