La activista portuguesa expulsada del Sáhara Occidental llega mañana a Lisboa

Impala/PUSL.- La activista portuguesa Isabel Lourenço fue expulsada este martes 10 de diciembre de los territorios ocupados del Sáhara Occidental por las autoridades marroquíes. Tenía un pasaporte válido, vuelo de regreso y hotel reservado. Los marroquíes que se identificaron como “autoridades” y “funcionarios” querían evitar que Isabel Lourenço desembarcara del avión en el aeropuerto El Aaiun en el Sáhara Occidental ocupado por Marruecos, a donde se dirigía para hablar con familiares de prisioneros políticos saharauis condenados por los tribunales marroquíes. Isabel Lourenço llega mañana a Lisboa a las 14:40.

La activista está en un hotel en Agadir y no sale a la calle “por razones de seguridad”

“Compramos el boleto de regreso y mañana saldrá de Agadir a Casablanca y luego a Lisboa”, explica el esposo de Isabel Lourenço, en declaraciones al portal de noticias Impala. Por el momento, la activista portuguesa está en un hotel en Agadir y no sale “por razones de seguridad”. «Mañana irá al aeropuerto en taxi».

«Aterricé en El Aaiun y dijeron que todos los pasajeros podían irse excepto yo»

 

La activista portuguesa tenía la intención de reunirse con la familia del preso de 19 años Mansour El Moussaui y su prima de 34 años Mahfouda Lefkir, quien fue sentenciado a 6 meses de prisión y una multa de 2.000 dirham por gritar al final del juicio de Mansour, dentro de la sala del tribunal, contra la ocupación de Marruecos y la injusticia del juicio. También iba hablar con las familias de los presos políticos del Grupo Gdeim Izik.

En declaraciones a Impala, Isabel Lourenço recuerda lo que sucedió el martes por la tarde. “Aterricé en El Aaiun y dijeron que todos los pasajeros podían irse excepto yo”, explica. La activista trató de averiguar qué estaba pasando, pero le dijeron que eran “órdenes que el piloto había recibido”.

“Me dijeron que tenía que ir en el mismo avión a Marrakech, pero siempre me negue. Los que hablaron conmigo nunca se identificaron, solo me dijeron que eran altos funcionarios y se limitaban a dar órdenes.

Le quitaron el teléfono y ordenador y borraron y reconfiguraron el contenido.

Durante varias horas estuvo incomunicada. “Me dijeron que era una persona non grata, que no podía hablar con la gente sin autorización y me acusaron de atacar la soberanía”, recuerda la activista. “El colmo fue cuando me dijeron que las personas con las que quería hablar no eran humanas”.

Isabel Lourenço se vio obligada a entrar en un taxi público en El Aaiun, según le informaron, a Agadir, que está a más de diez horas de distancia. Se detuvieron en Inezgane, “una ciudad conocida por su mal ambiente”, a las cuatro de la mañana, y le dijeron que saliera del taxi. “Conseguí otro taxi a Agadir”.

Por el momento, la portuguesa está en un hotel, pero sin acceso al teléfono móvil portugués. “Me quitaron todo, ni siquiera puedo descargar las aplicaciones para enviar mensajes”. Isabel Lourenço se ha estado comunicando a través de un número marroquí, pero cuyo “saldo ya está terminando”.

Tiene billete de regreso para el día 12 llegando a Lisboa a las 14h40 en el vuelo desde Casablanca.

Ha estado en contacto con la embajada portuguesa y la emergencia consular.

Antes del viaje, avisó a la embajada y varios organismos de las Naciones Unidas.