El papel de la mujer en la lucha por la independencia en el Sáhara Occidental

This post is also available in: Português (Portugués, Portugal) English (Inglés)

Por Isabel Lourenço / PUSL.- Desde el primer contacto con el pueblo saharaui, me impresionaron varios aspectos de la estructura social, las tradiciones y las costumbres únicas de estos “hijos e hijas de las nubes” como se les conoce.

Muchas de las tradiciones se pueden encontrar en otros pueblos, pero solo uno u otro aspecto, nunca la totalidad de los presentes en el pueblo saharaui. Es el conjunto de reglas que gobiernan la sociedad saharaui lo que es impresionante.

Sin lugar a dudas, el papel desempeñado por las mujeres saharauis es uno de los más sorprendentes para cualquier occidental como yo, que a diario escucha mucho sobre la “mujer africana” y la “mujer árabe” como si fuera una cultura única y que todos Los países árabes y africanos tenían la misma cultura, costumbres, tradiciones y leyes.

Los saharauis son africanos, árabes y musulmanes y no se ajustan a ninguno de los conceptos y descripciones que se incluyen en todas las películas realizadas en los EE. UU. o en las noticias europeas y que generalmente son negativas.

En el caso de las mujeres saharauis, la realidad no podría estar más lejos de la “ficción”.

Los familiarizados con el conflicto saben que los saharauis están divididos por el muro de separación más grande del mundo (2720 km) entre los territorios ocupados por Marruecos y los campos de refugiados en Argelia desde 1975 y en los territorios liberados.

La resistencia y la lucha por la independencia comenzaron durante la ocupación española que “recibió” el Sáhara Occidental en el “reparto” de África por los europeos. España llamó Sáhara Occidental, Sáhara Español y atribuye al territorio la clasificación administrativa de la Provincia, siendo la provincia 53 de España.

España nunca terminó la descolonización y en 1975 “vendió” el Sáhara Occidental y su gente a Marruecos y Mauritania como si fuera una transacción comercial de ganado.

Este acuerdo es ilegal y España continúa hasta nuestros días como un poder administrativo de jure, por mucho que lo niegue.

La resistencia que comenzó contra España ya contó con la participación de mujeres saharauis.

Las mujeres saharauis que transmiten conocimiento y los fundamentos de la sociedad no se limitan a tener un papel pasivo. Están presentes en el hogar, frente a la resistencia, sus voces activas y escuchadas en la toma de decisiones de su gobierno, su movimiento de liberación y están en la administración a nivel de los campos de refugiados. En los territorios ocupados están a la vanguardia de la resistencia pacífica y se han enfrentado constantemente al invasor desde el primer día.

Organizadas por naturaleza, construyeron campamentos de refugiados en medio de un desierto inhóspito, fabricaron ladrillos de arcilla, construyeron escuelas y hospitales y, sobre todo, se reinventaron cada minuto frente a las numerosas dificultades del exilio forzado, bajo bombardeos y escasez de todos los bienes esenciales para la vida.

Una de las prioridades era la educación, algo que puede parecer superfluo en un contexto de guerra y supervivencia, pero que demostró la capacidad de estas personas para ver más allá y prepararse para el futuro.

Las mujeres construyeron escuelas para mujeres donde no solo aprendieron a leer y escribir, sino que también aprendieron comunicación, idiomas, enfermería y, más recientemente, tecnología de la información y otras áreas que les permiten no solo administrar conjuntamente los campos de refugiados sino también intervenir en foros internacionales. Son diputadas, embajadoras, delegadas, ministras, presidentas de la administración local, médicas, maestras, traductores, soldados, madres, esposas e hijas. Mujeres que abrazan todos los aspectos de la vida y que superan todas las expectativas.

Los hombres saharauis hablan con orgullo de sus mujeres, el orgullo de compartir objetivos y construir una sociedad libre, codo con codo como socios.

Durante la guerra tomaron las armas para defender su patria, e incluso hoy hay mujeres soldados que están entrenadas en la academia militar de mujeres del Frente Polisario. Guerreras tan preparadas como los hombres para una guerra que esperan evitar pero que la comunidad internacional parece anhelar al apoyar sistemáticamente la ocupación marroquí y su reino del terror.

En los territorios ocupados la situación es drásticamente diferente, surgen otras dificultades para estas mujeres que viven bajo el régimen de ocupación marroquí que no respetan los derechos humanos, a los saharauis y menos aún las mujeres. La violencia psicológica y física es omnipresente, pero aun así las mujeres saharauis no bajan los brazos. Resisten, se manifiestan, cuidan a las familias, viven bajo vigilancia constante. Los militares, la policía y los colonos marroquíes no respetan a las mujeres como lo hacen los saharauis, quieren imponer sus propias costumbres y tradiciones, lo que representa otro desafío para estas mujeres y para la sociedad saharaui que intenta transmitir en sus hogares otra educación a sus niños.

Las mujeres saharauis son un elemento indispensable en la lucha por la independencia de su país, un papel que es reconocido por la sociedad saharaui y que se pone en práctica a diario. El hecho de que las mujeres están en primera línea al lado de sus parejas es visible en la Unión Africana, las Naciones Unidas y otros organismos. Pero también es visible a diario en la diáspora, donde las mujeres son una vez más una fuerza impulsora, donde se organizan en asociaciones y promueven actividades para dar a conocer la lucha de su pueblo.

El papel de la mujer en la lucha por la independencia en el Sáhara Occidental es de gran importancia y activismo, no es un eslogan, es una realidad.