(SPS) Comenzaron este domingo en la Wilaya de Dajla, las labores del IX Congreso de la Unión General de Trabajadores Saharauis (UGTSARIO).

El Congreso que sesiona bajo el lema “Acción, sacrificio y lealtad, para la culminación de la liberación y la edificación”, se celebra en presencia de más de 400 delegados de trabajadores saharauis y representantes de sindicatos extranjeros solidarios con la causa saharaui, asisten asimismo representantes  de parlamentarios y partidos.

La sesión de apertura del congreso, que lleva el nombre del Mártir  “Zein Embeirik Ali-Fal”, tuvo lugar en presencia del Presidente de la República Árabe Saharaui Democrática (RASD), y  Secretario General del Frente Polisario, Brahim Gali, y de miembros del gobierno saharaui.

En un discurso de apertura, el actual  secretario general de la UGTSARIO destacó que este 9º congreso se celebra en “un contexto marcado por la reanudación de la lucha armada y la confrontación directa con el ocupante marroquí”.

El Presidente de la República, Secretario General del Frente POLISARIO, Sr. Brahim Gali, afirmó que la paz y la estabilidad en la región sólo son posibles  si se aplica la legitimidad internacional.

El Jefe de Estado, en su discurso en la  apertura de las labores del IX Congreso de la Unión General de Trabajadores Saharauis (UGTSARIO), destacó  que no es absolutamente posible esperar la paz y la estabilidad en la región a menos que la legitimidad internacional, plasmada en la Carta de Naciones Unidas y el Acta Constitutiva de la Unión Africana, se implementen permitiendo al pueblo saharaui ejercer su derecho Inalienable, autodeterminación e independencia.

El mandatario saharaui  pidió a las Naciones Unidas y a su socio la Unión Africana acelerar el cumplimiento de los requisitos del Plan de paz UA-ONU de 1991, ya que es el único acuerdo firmado por  las dos partes en el conflicto, y respaldado por el Consejo de Seguridad de la ONU.

Marruecos con el apoyo y el beneplácito de Francia,  continúa actuando con impunidad y continúa con sus prácticas coloniales y sus intentos de imponer la política de hechos consumados por la fuerza en el Sáhara Occidental ocupado.

Ha impuesto muchos obstáculos al proceso de paz. Continúa obstruyendo la legalidad internacional y dando al traste con los esfuerzos de la UA y la ONU durante todos estos años en la búsqueda de una solución que permita al pueblo saharaui ejercer su derecho a la independencia y poner fin  a un conflicto de larga data que no beneficia en nada la región.